
La ruta catalana
La ruta catalana es tan compleja como reveladora. Durante siglos, las comunidades judías fueron parte integral de la sociedad catalana, profundamente arraigadas en su vida social, cultural y económica. Periodos de notable florecimiento intelectual y cultural dieron lugar a grandes pensadores, comerciantes y eruditos, hasta que un largo siglo de represión puso fin a este mundo de forma dramática con el Edicto de Expulsión de 1492.
Lo que siguió fue una época marcada por la dispersión, el exilio, la conversión forzada y el secretismo. La presencia judía perduró de forma fragmentada y en silencio hasta principios del siglo XX, cuando se fundó en Barcelona la primera comunidad judía moderna de la península ibérica. Hoy, en ciudades, zonas fronterizas, pueblos de montaña y aldeas costeras, una comunidad diversa y activa se reconecta con este legado ancestral.
A través de una cuidada selección de experiencias culturales y excursiones a lo largo de la Ruta Catalana, nos adentramos en el esplendor de los barrios judíos históricos —conocidos localmente como Calls—, al tiempo que nos enfrentamos a episodios de persecución, ruptura y supervivencia. La ruta nos invita a revivir momentos clave de la historia medieval, moderna y contemporánea, incluyendo las convulsiones de la Guerra Civil Española, el impacto de las dos Guerras Mundiales, los años de dictadura y el retorno a la democracia.
Nuestro enfoque es abierto, inclusivo y pluralista. En lugar de ofrecer una única narrativa, creamos espacios para el diálogo, la cocreación y el análisis crítico. Invitamos a los visitantes no solo a observar, sino también a participar: a cuestionar mitos heredados, explorar identidades que se entrecruzan y reflexionar sobre las contradicciones que dan forma tanto a la historia judía como a la catalana. Recorrer la Ruta catalana es convertirse en protagonista activo de una historia milenaria que continúa desarrollándose en el presente.



